Animales Sagrados y Cristianismo Antiguo: Participación en las XI Jornadas Filológicas
Por Andrés Leonardo Reyes Cabrera
Del 5 al 7 de noviembre de 2025 tuve la oportunidad de participar en las XI Jornadas Filológicas in honorem Jorge Rojas Otálora, un encuentro convocado por la Universidad de los Andes, la Universidad de La Sabana y la Universidad Nacional de Colombia, con el apoyo del Instituto Caro y Cuervo. Las jornadas reunieron a investigadores dedicados al estudio de las lenguas clásicas, la literatura antigua y la cultura del Mediterráneo. El eje temático de esta edición —“El ser humano y su impacto medioambiental en la Antigüedad”— abrió una rica conversación entre especialistas de distintas áreas.
En este marco presenté la ponencia “Animales sagrados y pedagogía cristiana: una lectura simbólica de las Actas de Perpetua y Felicidad”, resultado de mi trabajo filológico sobre el simbolismo animal en los relatos martiriales de los siglos II y III. El estudio analizó figuras como el dragón, el leopardo, el oso, el jabalí, la vaca y el cordero, mostrando cómo estas imágenes funcionan no como adornos narrativos, sino como recursos catequéticos que ayudaban a las primeras comunidades cristianas a comprender el combate espiritual, la perseverancia en la fe y el camino moral del martirio.
Un punto central de la intervención fue destacar que el cristianismo antiguo es indispensable para la filología, la filosofía y la comprensión de la cultura clásica. Los textos cristianos no fueron ajenos al mundo grecorromano: lo heredaron, lo discutieron y lo transformaron. En ellos se conservan retóricas, estructuras narrativas, categorías conceptuales y un léxico técnico que forma parte del patrimonio intelectual del Mediterráneo. Ningún estudio literario serio sobre la Antigüedad puede prescindir de estas fuentes.
A partir de las Actas de Perpetua y Felicidad, exploré cómo la literatura martirial permite un diálogo fecundo entre exégesis bíblica, literatura romana y formación espiritual, revelando una red de significados donde la naturaleza entera —incluidos los animales— participa del drama moral del cristiano. La relación entre seres humanos, criaturas y mundo natural no es accidental: responde a una visión pedagógica que convierte a los animales en símbolos, advertencias y espejos del alma.
Uno de los aspectos mejor acogidos por el auditorio fue la insistencia en que la filología no se reduce a la reconstrucción textual, sino que es una disciplina capaz de iluminar el entramado cultural, educativo y simbólico de las sociedades antiguas. Leer estos relatos desde su profundidad literaria y espiritual permite comprender mejor cómo pensaban, oraban y se formaban las comunidades cristianas de los primeros siglos.
La ponencia también sirvió para mostrar la importancia de continuar desarrollando investigación en filología cristiana, incluso en contextos donde no existen facultades formales dedicadas al área. La recepción del público —investigadores de distintas disciplinas— evidenció el interés creciente por integrar fuentes cristianas primitivas en los estudios clásicos y por explorar el papel simbólico y pedagógico de la naturaleza en los textos de la Antigüedad.
Las XI Jornadas Filológicas fueron un espacio de diálogo riguroso y abierto, donde la tradición cristiana y el pensamiento clásico se encontraron para iluminar nuevas preguntas sobre lenguaje, cultura y espiritualidad. Participar en ellas fue una ocasión valiosa para continuar fortaleciendo un campo de estudio que une filología, teología y literatura antigua al servicio de una comprensión más plena del mundo mediterráneo y su legado.



Comentarios
Publicar un comentario