CUANDO EL SILENCIO TAMBIÉN HABLA: ¿por qué dejar de rezar dice más de lo que pensamos?
Hay noticias que no parecen “noticia” hasta que entendemos lo que está en juego. Durante siglos, dos gigantes de la tradición cristiana —San Ireneo de Lyon y San Cipriano de Cartago— quedaron casi sin voz en lo que la liturgia latina ha denominado "oración colecta". No siempre la omisión de algún santo en la liturgia cristiana obedece a un error en los misales ni mucho menos a un olvido casual: es un silencio que dice mucho. A eso dedico mi artículo reciente, “Fatur Irenaeus dum Cyprianus tacet: Una censura a Cipriano de Cartago en tiempos de la Reforma”, publicado en Cuestiones Teológicas (vol. 51, n.º 115, 2024). Allí cuento por qué estos silencios importan, cómo se formaron y qué nos revelan sobre la historia viva de la Iglesia.
La pregunta de fondo es sencilla de formular y compleja de responder: ¿por qué un personaje que se considera importante en la tradición cristiana pierde o adquiere protagonismo en determinadas épocas? En el estudio propongo dos categorías de trabajo —“silencio ireneico” y “silencio ciprianeo”— para nombrar y analizar ese fenómeno. El método no fue especular; fue seguir las huellas. Revisé manuscritos eucológicos y misales de distintas épocas, comparé fórmulas, anoté variantes y fechas. Poco a poco apareció un patrón: cuando la comunidad cristiana se debate entre tensiones doctrinales, la liturgia —que es memoria rezada— también toma posición. A veces lo hace sumando textos; otras, retirándolos.
El caso de Cipriano es especialmente llamativo. Su oración fue suprimida en el período tridentino y así permaneció durante más de cuatro siglos. Nada de teorías conspirativas: decisiones concretas en contextos polémicos. Algunas líneas de su obra —por ejemplo, su modo de pensar la autoridad y la unidad en el polémico IV capítulo de su libro "Sobre la Unidad de la Iglesia"— resultaban incómodas en un tiempo de fuertes tensiones eclesiales. El dato duro: la oración reaparece oficialmente después del Concilio Vaticano II. En paralelo, Ireneo sigue otro curso, menos abrupto, pero también lleno de matices: su figura es revalorizada, sus textos se leen de otro modo y ciertas fórmulas vuelven a escena. Mirar ambos casos en conjunto permite ver un mapa de la recepción: qué se refuerza, qué se diluye, qué se pospone.
¿Por qué debería interesarle esto a alguien que no colecciona misales antiguos? Porque aquí se ve la cocina de la tradición. Existe una historia visible —los grandes textos, los grandes nombres— y otra historia hecha de omisiones, silencios, decisiones editoriales y prioridades pastorales. Entender cómo y por qué se calla también es una vía para comprender una cultura religiosa: sus miedos, sus certezas y sus esperanzas. Y para los que enseñamos, hay un aprendizaje práctico: el archivo habla, pero exige paciencia; los “no” del pasado suelen explicarse, no por capricho, sino por el modo en que una comunidad intenta custodiar su unidad en medio de disputas reales.
Cuestiones Teológicas es una revista con evaluación por pares y circulación internacional; publicar allí implicó pasar por un proceso riguroso de revisión y diálogo académico. Eso ayuda a que la discusión salga de lo local y se ponga a prueba frente a lectores de distintos contextos. Valoro en especial las respuestas que me llegan de interesados en la materia, así como de mis propios alumnos y de quienes trabajan la recepción patrística: cada objeción, cada pregunta afina la hipótesis y abre nuevas rutas de lectura.
Si te interesa la intersección entre historia, patrística y eucología, el artículo puede ser un buen punto de partida. No necesitas saber latín para seguir el hilo; la clave es mirar con lupa los itinerarios de los textos y aceptar que, muchas veces, el dato que falta es el que ilumina. Aquí también caben conversaciones más amplias: cómo pensamos la autoridad, qué significa “unidad” en comunidades plurales, o de qué modo las decisiones litúrgicas afectan la vida concreta de la gente que reza. Especialmente ahora, que estamos en un camino de ecumenismo.
Te invito a leer el artículo completo y a dejar tus comentarios. Si eres docente o estudiante, puedes usar esta entrada como puerta de ingreso para cursos, seminarios o clubes de lectura: la idea es compartir, discutir y aprender en conjunto. En próximas publicaciones iré compartiendo ejemplos comparados de oraciones, pequeños mapas cronológicos y facsímiles comentados para quien quiera seguir explorando.
Gracias por leer hasta aquí. Seguimos leyendo, traduciendo y, cuando toca, escuchando lo que calla la tradición. Publicado en la revista Cuestiones Teológicas (vol. 51, n.º 115, 22 de marzo de 2024), en línea. Clasificada Q1 en Religious Studies por SCImago, el texto está disponible haciendo clic aquí.
Prof. Andrés Leonardo Reyes Cabrera.


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